El Sevilla Fútbol Club es un club de fútbol profesional español que juega en la Primera División de España. El 14 de octubre de 1905 se fundó el club de fútbol más antiguo de la ciudad de Sevilla, que a su vez es el segundo en antigüedad de Andalucía.
Fue clasificado por la IFFHS, como mejor club del mundo de 2006 y 2007, siendo el único equipo de conseguir dicha distinción dos años consecutivos. Siendo líder del Top25 de la IFFHS.
Es el equipo andaluz con más títulos regionales, nacionales, y el único que consiguió títulos internacionales oficiales, además de ser el de dicha región que más veces ha militado en Primera División y el único que ha llegado a ser considerado el mejor club del mundo por la IFFHS por un año completo, liderando de esta manera el Top 25 de la IFFHS del 2006,[2] y también es el mejor club del mundo en su clasificación mensual, que lidera desde septiembre de 2006. Además tiene tres títulos europeos, siendo el único club de Andalucía que posee algún título internacional.
El Sevilla FC está ubicado en la séptima posición de la clasificación histórica de la Liga Española de Fútbol.[3]
El club es uno de los protagonistas del conocido derbi sevillano, que lo enfrenta al otro equipo de la ciudad de Sevilla, el Real Betis Balompié.
El Sevilla Fútbol Club fue fundado el 14 de octubre de 1905; el gobernador civil de Sevilla, José Contreras Carmona, aprueba los estatutos, dando validez legal al club sevillista, y anunciaba su creación. En aquellos primeros estatutos se recogía:
- José Luis Gallegos como presidente.
- Manuel Jiménez de León como secretario y tesorero.
- Juan Mejías, Samuel Harmech, Manuel Zapata Castañeda y Charles Landong (hijo del doctor Langdong) como vocales.
El día después a la firma de los estatutos, se reunieron en el Pasaje de Oriente (un conocido restaurante de la época). Sería durante esa cena en la que José Luis Gallegos pronunciaría en un discurso una de las frases que se ha constituido en emblema del Sevilla FC:
Los primeros partidos se disputaron en el campo llamado del Prado de San Sebastián, ubicado junto al Parque de María Luisa, frente al Cuartel de Ingenieros.
El 30 de enero de 1909 disputa su primer partido oficial, contra el Recreativo de Huelva. El 1 de enero de 1913 se inaugura el Campo del Mercantil, el nuevo estadio, gracias a que el presidente del club, José María Miró, consigue la cesión de unos terrenos situados en el mismo Prado de San Sebastián (donde ahora se encuentran los Juzgados), por parte del Círculo Mercantil. En 1914 ganaría su primera Copa de Sevilla. Desde la creación de la Copa de Andalucía, en 1916, hasta su desaparición, 17 años después, cosechó nada menos que 14 títulos y 3 subcampeonatos. El 21 de octubre de 1918 se cambia de nuevo de estadio, pasando al llamado de Reina Victoria, en la actual Avenida de la Palmera; en él se disputó el primer partido jugado por la selección española en Andalucía, en 1923. Por otra parte, en la Copa del Rey (única competición estatal de la época) el equipo, sin embargo, sólo pudo alcanzar las semifinales en 1921. En estos tiempos se consolidó la famosa delantera llamada "la línea del miedo", y un estilo de juego apodado "la escuela sevillana", que sorprendió a los equipos de la época. El 7 de octubre de 1928 se cambia por penúltima vez de estadio, pasando a jugar en el Estadio de Nervión, que si existiera sería adyacente al actual inaugurado en 1958. En este estadio el Sevilla disfrutó sus mayores logros: sus tres Copas de España (un Trofeo Presidente de la República, un Trofeo del Generalísimo y una Copa del Generalísimo) y la Liga.
Para la creación de la Competición Liguera en 1929, el Sevilla tuvo que disputar un doble encuentro con el Racing de Santander para dilucidar quién sería el décimo equipo que conformaría la primera división. El Sevilla no pudo salir victorioso, y aunque ese año consiguió el Campeonato de Segunda división, perdió la promoción ante el mismo equipo. Tras varios años de resultados mediocres, debuta en la Primera División de España en la temporada 34-35. En 1935 gana su primera Copa de España, tras derrotar al Sabadell por 3-0. Tras la guerra civil española, el Sevilla gana, tras derrotar al Racing de Ferrol por 6-2, que es la segunda mayor goleada en la historia de las finales de Copa de España, el Trofeo del Generalísimo (su segunda Copa de España), que consiguió en propiedad.
Tras el parón causado por la Guerra Civil, la Liga recomienza con la temporada 39/40 y el Sevilla juega unos partidos increíbles, ganando a FC Barcelona 11-1, Valencia CF 10-3 y Hércules CF 8-3, pero en el último partido de liga un empate contra el Hércules le hace perder el título. Su delantera asombrosa fue llamada "los stukas", como los devastadores aviones alemanes.
Tras varios años en los puestos más altos rozando la victoria en el campeonato gana su primera y única Liga en la temporada 45-46 con Ramón Encinas como entrenador, en la última jornada, en el campo de Les Corts, frente a un Barcelona que se jugaba el campeonato. El gol de Araújo decantó el título del lado sevillista. Además, logró el subcampeonato en las temporadas 39/40, 42/43, 50/51 (con gran polémica arbitral) y 56/57.
Tres años después, en 1948 ganaría su tercera y penúltima Copa de España al vencer al Celta de Vigo por 4-1 (el subcampeonato lo logró en los años 1955 y 1962). En 1957 accedió a la máxima competición europea, la Copa de Europa, merced a su segundo puesto en liga tras el vigente campeón continental.
El Sevilla inauguró su nuevo estadio en 1958, poco después de que muriera su promotor, el presidente más emblemático del club, Ramón Sánchez-Pizjuán, en cuyo honor fue nombrado. El Real Jaén fue el equipo que inauguraría este campo.[4]
Segunda mitad del siglo XX
Tras el subcampeonato de Copa de 1962, el Sevilla tendría que esperar 44 años para disputar la final de un torneo a nivel nacional o internacional. Entre ambas, se vivieron momentos buenos pero, sobre todo, muy malos.
En los años 1960 el Sevilla deambuló por la mitad de la tabla, si bien se clasificó para la Copa de Ferias en la temporada 65/66; al año siguiente sólo lo salvó del descenso la promoción, y dos años después (67/68) dio con sus huesos en la Segunda División de España tras 33 años disputando la máxima competición.
Reapareció dos años después, consiguiendo un 3º puesto que le permitió disputar la Copa de Ferias; lo cual no impidió que el equipo se desfondara y volviera a descender a la Segunda división en la 71/72, en la que permaneció por 3 años.
En el primero de ellos, se vivió la trágica muerte a pie de campo del delantero centro Pedro Berruezo en el campo de Pasarón, en Pontevedra, que conmocionó a la plantilla y afición.
Pero el buen equipo conformado (que ya contaba en sus filas con Biri-Biri, que dio su nombre a la famosa Peña) logró ascender a Primera, de la que no habría de moverse hasta 21 años después.
Como anécdota puede apuntarse el gol que Paul Breitner, el delantero alemán del Real Madrid, le marcó a Superpaco en la temporada 75/76, a través de un agujero en el lateral de la red. El árbitro no dudó en subir el tanto al marcador.
En los años 1980, el equipo formado por hombres como Francisco López Alfaro y Pintinho (que en su debut le endosó 4 goles al Zaragoza), y dirigido por Miguel Muñoz primero y después por Manolo Cardo desplegó un fútbol que maravilló a propios y extraños, y le brindó al equipo dos participaciones consecutivas en la Copa de la UEFA en las temporadas 81/82 y 82/83.
En la primera de éstas, en los octavos de final de la Copa de la UEFA 1982/83, el Sevilla, tras perder 2-0 contra el PAOK Salónica griego, remonta en casa logrando la clasificación con un 4-0. En cuartos fue eliminado por el 1. FC Kaiserslautern alemán.
Varios años después, con Vicente Cantatore en el banquillo, el club consiguió una nueva participación (89/90). Ese año, el delantero austríaco Anton Polster logró alcanzar la cifra de 33 goles, sin embargo, no logró el pichichi, que fue para Hugo Sánchez con 38 tantos. En la temporada 92/93, el astro del fútbol Diego Armando Maradona llega al club de la mano del nuevo entrenador Carlos Salvador Bilardo, yendo de más a menos y saliendo, al acabar la temporada, por la puerta de atrás. Con Luis Aragonés, realizó dos buenas temporadas, en la segunda de las cuales se volvió a clasificar para la UEFA (94/95), y nada presagiaba lo que iba a acontecer al año siguiente.
El verano de 1995 y los años posteriores
La Ley del Deporte obligaba a los equipos, que se convirtieron gradualmente en Sociedades Anónimas Deportivas, a presentar unos avales como previsión de deudas antes del 1 de agosto de 1995. Por causas diversas, el Sevilla y el Celta de Vigo no pudieron cumplir tales plazos, y fueron descendidos administrativamente a la Segunda División B.
Por supuesto, el escándalo fue tremendo. Decenas de miles de aficionados de ambos clubes se echaron a la calle repetidas veces para defender los intereses de su equipo. Los directivos del Sevilla afirmaron que se había entregado el aval a tiempo, pero que en todo caso se debía conceder un tiempo de demora para su constatación. En lugar de ello, la Federación desde un primer momento entregó las plazas a Valladolid y Albacete, que tenían que descender ese año.
Al final, la presión de las aficiones consiguió hacer retractarse a la Federación y ésta no tuvo más remedio que admitir a los 4 clubes, formando una liga de 22 equipos que tuvo dos años de vida. Tras toda esta problemática lo más destacable del año fue la buena actuación en la Copa de la UEFA, de la que fue eliminado por el Barcelona. Pero el año siguiente deparaba aún más sorpresas.
El accionista mayoritario del club, González de Caldas, y su entrenador, José Antonio Camacho, hundieron al club en la ruina económica y deportiva; malgastando una de las mejores canteras de la época, malvendiendo y endeudando al club hasta los cimientos [cita requerida]. Hasta se quiso vender el estadio. Ninguno de los entrenadores posteriores pudo salvarlo, y descendió irremisiblemente a la Segunda División.
Tras dos años en esa categoría y vencer al Villarreal Club de Fútbol en una ajustada promoción, el club afrontó una nueva temporada (99/00) en Primera que resultó ser pésima, y volvió al hoyo.
esta muy bien es mejor que marca
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